Los misioneros españoles trajeron las piñatas a la Nueva España otorgándoles un significado teológico.
Adornadas con siete conos de cartón decorado y llenas de frutas, las piñatas representan a
Satanás disfrazado y lo que contiene son todas las vanidades y tentaciones de la vida terrenal. Las piñatas se cuelgan y se golpean con un palo con la intención de romperlas; a la persona que le toca su turno para golpear la piñata, se el vendan los ojos para dificultar sus intentos por romperla. Los siete conos de la piñata representan los siete pecados capitales, la venda en los ojos simboliza la Fe, que es ciega; el palo es la Esperanza que puede vencer al mal y la Caridad es la recompensa de esta batalla victoriosa.
¿CÓMO SON ? ¿CÓMO SE HACEN?
Hay dos tipos de piñatas, las tradicionales con forma de estrella de siete picos y las de figuras o representaciones de personajes.
Las primeras se elaboran con ollas de barro que se cubren de papel de colores recortado. Con cartón se forman conos que se adhieren en torno a toda la piñata y se decoran con papel brillante. Ésta es la técnica apegada a la más estricta tradición. Pero hay otra técnica para elaborar piñatas de estrella sin utilizar barro. Se infla un globo grande que se cubre con muchas capas de papel periódico recortado en pequeños cuadros que se pegan con engrudo (harina de trigo disuelta en agua caliente), se deja secar hasta que endurece, se poncha el globo y se procede a decorar la piñata.
La misma técnica se emplea para crear las bases de las piñatas de figuras o de personajes. Éstas se decoran con papel de variadas texturas y colores.
Todas las piñatas se rellenan con dulces y frutas de temporada. (Se rompen piñatas todo el año, son muy apreciadas por los niños, quienes gustan de elegir personajes populares para sus fiestas). Es necesario hacer 2 orificios en la parte superior de la piñata con el fin de pasar por éstos una cuerda o mecate del cual se colgará la piñata para manipularla desde arriba y dificultar la tarea del golpeador en turno. Una serie de versos melódicos (rondas) acompañan esta labor, ayudando o estorbando la misión del que golpea.
“Dale, dale, dale
no pierdas el tino
mide la distancia
que hay en el camino”
“Echen confites y canelones
pa' los muchachos
que son muy gorrones”
“No quiero oro, ni quiero plata
yo lo que quiero es romper la piñata”